Códigos de barras EAN-13, UPC y CODE128: estructura, dígito de control y tamaños
Un código de barras parece un dibujo, pero es una forma muy precisa de codificar números. Entender cómo se construye evita los errores más comunes: valores que no escanean, tamaños demasiado pequeños o códigos «inventados» que no deberían usarse en tienda.
Los formatos más habituales y para qué sirven
- EAN-13: el estándar de los productos de venta al público en Europa y gran parte del mundo. Codifica 13 dígitos.
- EAN-8: versión de 8 dígitos para envases muy pequeños donde no cabe un EAN-13.
- UPC-A: el equivalente norteamericano, con 12 dígitos. Un UPC-A es, en la práctica, un EAN-13 con un cero delante.
- CODE128: codifica texto y números de longitud variable. Muy usado en logística, etiquetas de envío e inventario.
- CODE39: más antiguo y menos compacto, admite letras mayúsculas, números y algunos símbolos. Frecuente en industria y sanidad.
- ITF-14: para cajas y embalajes de transporte; codifica 14 dígitos (GTIN-14) y suele llevar un marco protector.
Anatomía de un EAN-13
Los 13 dígitos de un EAN-13 no son aleatorios. Se dividen en grupos con significado:
- Prefijo GS1 (2 o 3 dígitos). Identifica la organización GS1 que asignó el código, no necesariamente el país de fabricación. Por ejemplo, 84 corresponde a GS1 España. Los prefijos 978 y 979 se reservan para libros (ISBN).
- Código de empresa. Lo asigna GS1 a cada fabricante o marca; su longitud varía.
- Código de producto. Lo elige la propia empresa para cada artículo y variante.
- Dígito de control (el último). Se calcula a partir de los otros doce y sirve para detectar errores de lectura o de tecleo.
Cómo se calcula el dígito de control (con ejemplo)
Tomamos los doce primeros dígitos de 5901234123457: 5 9 0 1 2 3 4 1 2 3 4 5.
- Suma los dígitos en posiciones impares (1.ª, 3.ª, 5.ª…): 5 + 0 + 2 + 4 + 2 + 4 = 17.
- Suma los dígitos en posiciones pares (2.ª, 4.ª, 6.ª…): 9 + 1 + 3 + 1 + 3 + 5 = 22, y multiplica por 3: 66.
- Suma ambos resultados: 17 + 66 = 83.
- El dígito de control es lo que falta para llegar a la siguiente decena: 90 − 83 = 7. Si la suma ya acaba en 0, el dígito es 0.
Coincide con el último dígito del ejemplo (7). Si introduces un EAN-13 con un dígito de control incorrecto, el generador de kitbox lo detecta y avisa de que el valor no es válido para ese formato.
Un aviso importante: generar no es lo mismo que poder vender
Cualquier herramienta puede dibujar un EAN-13, pero los códigos para vender en tiendas deben estar asignados por GS1 (en España, a través de AECOC/GS1 España), porque garantizan que ese número no lo usa ningún otro producto del mundo. Inventarse un número y ponerlo en un producto que irá a un comercio o a un marketplace puede provocar rechazos o conflictos con otros artículos.
Para uso interno (inventario propio, almacén, taller, biblioteca doméstica) tienes más libertad: puedes usar CODE128 o CODE39 con tu propia numeración, o los rangos que GS1 reserva para circulación restringida (prefijos 020–029), pensados para códigos internos de una tienda.
Tamaño, márgenes y contraste
Un código que no escanea suele tener uno de estos problemas:
- Demasiado pequeño. El tamaño nominal de un EAN-13 es de unos 37,3 × 25,9 mm, con un módulo (la barra más fina) de unos 0,33 mm. Se admite escalar entre el 80 % y el 200 %; por debajo del 80 % muchos lectores fallan.
- Sin zona de silencio. Hace falta un margen en blanco a ambos lados (en un EAN-13, unas 11 veces el ancho de módulo a la izquierda y 7 a la derecha). Si se corta o se imprime sobre un fondo con dibujo, el lector no encuentra el inicio.
- Poco contraste. Barras oscuras sobre fondo claro es lo más seguro. Evita el rojo para las barras, porque muchos lectores láser trabajan con luz roja y no lo distinguen del blanco, y no inviertas los colores (barras claras sobre fondo oscuro) salvo que sepas que tu lector lo admite.
- Impresión borrosa. Si vas a imprimir, descarga el SVG: se escala a cualquier tamaño sin pérdida de nitidez. Si usas PNG, que sea de alta resolución.
Cuándo elegir CODE128
CODE128 es la opción más flexible para uso propio: admite números, letras y símbolos, y es muy compacto. Incluye un carácter de control propio que el generador calcula automáticamente. Si solo vas a codificar dígitos, internamente aprovecha un modo que empaqueta dos cifras por símbolo, lo que reduce el ancho del código. Es una buena elección para etiquetar cajas, equipos, libros o paquetes de tu negocio.
Antes de imprimir cientos de etiquetas
- Genera el código con el valor definitivo y verifica el dígito de control.
- Imprímelo a su tamaño real en una etiqueta de prueba.
- Escanéalo con el lector o la aplicación que se usará de verdad, no solo con tu móvil.
- Pruébalo con algo de roce, doblez o humedad si va a estar en un entorno exigente.
Si necesitas enlazar a una web o a un contacto en lugar de un identificador de producto, un código QR es la herramienta adecuada: consulta nuestra guía sobre QR para impresión 3D o usa el generador de QR clásico.
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