Códigos de barras EAN-13, UPC y CODE128: estructura, dígito de control y tamaños

Publicado el 14 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

Un código de barras parece un dibujo, pero es una forma muy precisa de codificar números. Entender cómo se construye evita los errores más comunes: valores que no escanean, tamaños demasiado pequeños o códigos «inventados» que no deberían usarse en tienda.

Los formatos más habituales y para qué sirven

Anatomía de un EAN-13

Los 13 dígitos de un EAN-13 no son aleatorios. Se dividen en grupos con significado:

  1. Prefijo GS1 (2 o 3 dígitos). Identifica la organización GS1 que asignó el código, no necesariamente el país de fabricación. Por ejemplo, 84 corresponde a GS1 España. Los prefijos 978 y 979 se reservan para libros (ISBN).
  2. Código de empresa. Lo asigna GS1 a cada fabricante o marca; su longitud varía.
  3. Código de producto. Lo elige la propia empresa para cada artículo y variante.
  4. Dígito de control (el último). Se calcula a partir de los otros doce y sirve para detectar errores de lectura o de tecleo.

Cómo se calcula el dígito de control (con ejemplo)

Tomamos los doce primeros dígitos de 5901234123457: 5 9 0 1 2 3 4 1 2 3 4 5.

  1. Suma los dígitos en posiciones impares (1.ª, 3.ª, 5.ª…): 5 + 0 + 2 + 4 + 2 + 4 = 17.
  2. Suma los dígitos en posiciones pares (2.ª, 4.ª, 6.ª…): 9 + 1 + 3 + 1 + 3 + 5 = 22, y multiplica por 3: 66.
  3. Suma ambos resultados: 17 + 66 = 83.
  4. El dígito de control es lo que falta para llegar a la siguiente decena: 90 − 83 = 7. Si la suma ya acaba en 0, el dígito es 0.

Coincide con el último dígito del ejemplo (7). Si introduces un EAN-13 con un dígito de control incorrecto, el generador de kitbox lo detecta y avisa de que el valor no es válido para ese formato.

Un aviso importante: generar no es lo mismo que poder vender

Cualquier herramienta puede dibujar un EAN-13, pero los códigos para vender en tiendas deben estar asignados por GS1 (en España, a través de AECOC/GS1 España), porque garantizan que ese número no lo usa ningún otro producto del mundo. Inventarse un número y ponerlo en un producto que irá a un comercio o a un marketplace puede provocar rechazos o conflictos con otros artículos.

Para uso interno (inventario propio, almacén, taller, biblioteca doméstica) tienes más libertad: puedes usar CODE128 o CODE39 con tu propia numeración, o los rangos que GS1 reserva para circulación restringida (prefijos 020–029), pensados para códigos internos de una tienda.

Tamaño, márgenes y contraste

Un código que no escanea suele tener uno de estos problemas:

Cuándo elegir CODE128

CODE128 es la opción más flexible para uso propio: admite números, letras y símbolos, y es muy compacto. Incluye un carácter de control propio que el generador calcula automáticamente. Si solo vas a codificar dígitos, internamente aprovecha un modo que empaqueta dos cifras por símbolo, lo que reduce el ancho del código. Es una buena elección para etiquetar cajas, equipos, libros o paquetes de tu negocio.

Antes de imprimir cientos de etiquetas

  1. Genera el código con el valor definitivo y verifica el dígito de control.
  2. Imprímelo a su tamaño real en una etiqueta de prueba.
  3. Escanéalo con el lector o la aplicación que se usará de verdad, no solo con tu móvil.
  4. Pruébalo con algo de roce, doblez o humedad si va a estar en un entorno exigente.

Si necesitas enlazar a una web o a un contacto en lugar de un identificador de producto, un código QR es la herramienta adecuada: consulta nuestra guía sobre QR para impresión 3D o usa el generador de QR clásico.

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